Hermosa oración para el mes de abril.

Amado Dios, mi padre amoroso y amigo verdadero: hoy me presento ante ti, con un alma que desborda de fe y gratitud para decirte: GRACIAS porque me has traído al comienzo de un nuevo mes.



Hoy comienza el mes de abril y desde ahora me comprometo a vivirlo con amor, bondad y esperanza; dando a cada instante lo mejor de mí y tratando de que cada uno de mis actos sean agradables a ti.

Padre celestial, Tú conoces lo que vivo y lo que siento, Tú conoces mis anhelos y también mis preocupaciones. En este nuevo día te pido que te acerques a mi vida, que me des tu amor y tu sabiduría. Que seas Tú tomándome de la mano y señalándome el camino por el cual debo avanzar.

Te pido que guardes mi vida, la vida de mi familia y que nos acompañes en todas nuestras entradas y nuestras salidas. Por favor danos fuerza, coraje e inteligencia para salir adelante con todo lo que acontezca y permite que tu paz y tu amor estén con nosotros a cada instante.

Por favor ayúdanos para que todos nuestros proyectos sean un éxito y haz que cada nuevo día sea más feliz y bendecido que el día anterior.

Te pido también, amado Dios, que tu presencia sea con aquellos que sufren o tienen dificultades. Por favor protege a los niños, a los solitarios, a los que enfrentan alguna enfermedad o a los que viven alguna injusticia. Danos serenidad en el alma y ayúdanos a superar siempre los problemas que nos afligen.

Amado Dios, hoy empieza el mes de abril y yo dejo mi vida, mi familia, mi hogar y mi trabajo en tus manos y declaro que en este mes todo saldrá bien y nuestros días estarán llenos de dicha, bendiciones y prosperidad, porque Tú estás con nosotros y donde Tú estás nunca falta nada, Amén.


Hacer esta oración con devoción y esperanza te acercará a Dios para darle gracias por la dicha de vivir un nuevo mes y pedirle que sea Él guiando tus pasos y llevándote por sendas de triunfo y alegría.


Se feliz y vive con fe y esperanza, pues Dios te ama y en este mes de abril Él será tomándote de la mano, acompañándote a cada instante y llevándote por sendas de triunfo y bendición.