Oración con el Salmo 91 para causas imposibles.

Amado Dios, padre de generosidad y bondad, hoy me presento ante Ti con una gran necesidad en mi vida, pero también con la fe y la certeza de que Tú serás escuchando mi oración y obrando con misericordia.




Dice tu palabra que todo aquel que habita bajo el abrigo del altísimo morará bajo la sombra del omnipotente, por eso hoy me deposito confiadamente en tus manos, pues yo sé que para Ti no existe nada imposible y que bajo tu sombra encontraré la verdadera paz que ansía mi corazón.

Por favor mira mi vida, mis anhelos y mis preocupaciones, sostenme firme ante la desesperanza y ayúdame a salir adelante en bienestar y bendición.

Visita también mi hogar, abrázame a mí, a mi familia, pasa tus manos sanadoras sobre nuestros cuerpos, concédenos el privilegio de gozar una buena salud, guárdanos en todos nuestros caminos y sostennos firmes ante la tormenta.

Guíanos en el cumplimiento de nuestras tareas diarias, en el estudio, en nuestros trabajos, en nuestros emprendimientos y en cada labor noble que nazca de nuestro corazón.

Te suplico que nos mantengas a salvo del enemigo, de toda palabra de maldición, de los caminos sin salida y de las tentaciones que pretenden apresarnos en una celda de desasosiego y oscuridad.

Gracias Señor porque sé que en Ti no hay lugar para el miedo, la ansiedad, ni la duda. Tú eres mi roca firme y en tus caminos todo es seguridad, protección y abundancia. Diré yo al Señor: esperanza mía y castillo mío; mi Dios en quien confiaré. Gracias Padre por cumplir tus maravillosas promesas en mi vida y porque tu luz y tu verdad me protegen.

Amado Dios, bajo tu dulce amparo pongo mi vida, a mi familia y mis amigos. Por favor ayúdanos a salir victoriosos frente a cualquier dificultad, concédenos aquellas peticiones nobles y necesarias por las que tanto hemos esperado, guíanos y danos una vida plena en propósito, ganancia, bienestar y bendición, Amén.


Te invitamos a hacer esta poderosa oración para poner tu vida, tus preocupaciones y tus necesidades en las manos de Dios y pedirle al Señor que sea obrando para ayudarte a salir adelante en bendición, bienestar, triunfo y abundancia.


Confía, Dios jamás abandona a sus hijos. Recurre con fe y esperanza al Señor que Él será cuidando de ti, ayudándote a superar avante frente cualquier dificultad y colmando tus caminos de paz, prosperidad y regocijo.