Oración con el Salmo 37 para situaciones difíciles.

Señor mío y Dios mío, en la paz de este instante me acerco hasta Ti a la luz del poderosa Salmo 37 para darte gracias por el sublime regalo de la vida y para hablarte de mí, de lo que hay en mi corazón, de los sueños que me inspiran y las necesidades que me preocupan.




Gracias Padre amado por todo lo que Tú me brindas con amor y generosidad, gracias por mi hogar, por mi familia, por los alimentos, por el vestido, por el aire que respiramos y por el agua que sacia nuestra sed; Tú eres bueno y bondadoso.

Amado Dios, Tú mejor que nadie conoces mis intenciones, mis luchas y mi fragilidad. Tú ves siempre mi día a día y mi historia personal; es por eso que hoy recurro a Ti, pues ya no quiero seguir batallando solo en mis fuerzas; te suplico que me soportes con tu mano fuerte y me ayudes a permanecer firme frente a la tristeza, la adversidad y la injusticia.

Quiero encomendarte mi camino, por favor cuídame y protégeme de aquellos que no me quieren y desean hacerme mal, derriba los obstáculos que me impiden avanzar y bendice todos mis proyectos y actividades.

Ayúdame a alcanzar aquellos milagros que tanto necesito, cuida siempre de mí, de mis seres queridos, danos salud, sabiduría, ayúdanos a vivir con un propósito y permítenos ser un humilde instrumento de tu obra.

De mi parte daré cada día lo mejor de mí y me estableceré con fe y esperanza, pues yo confío en Ti y sé que las mejores sonrisas son las que nacen de los dolores más profundos. 

Gracias DIOS MÍO por escuchar mi oración. Sé que lo que Tú haces por mí va mucho más allá de lo yo que alcanzo a imaginar y también sé que de tu mano, grandes días de paz, gracia, bienestar y bendición están a punto de llegar, Amén.


Haz esta bella y poderosa oración para habla con Dios, exponerle tu vida, tus necesidades y pedirle que sea Él cuidando siempre de ti, de tus seres queridos y guiando todos sus pasos hacia destinos buenos de tranquilidad, bendición y bienestar.


El poder de Dios es infinito y su bondad no conoce limites. Por favor ten fe, da siempre lo mejor de ti y sigue adelante, pues tus acciones cotidianas son semillas que pronto habrán de germinar y dar abundante cosecha, Amén.