Oración para el martes 3 de octubre.

Amado Dios, padre amoroso y de inmensa bondad: hoy me acerco hasta Ti para darte gracias por una nueva oportunidad de despertar y construir en este hermoso día que me obsequias. Gracias por las múltiples bendiciones con las que Tú colmas mi vida, por la salud, por el amor, por mi familia y por tu compañía.




Padre celestial, es hermoso sentir tu presencia. Tú luz me llena de seguridad y certeza, pues si Tú estás conmigo, nada ni nadie estarán en contra de mí y con tu guía y apoyo podré alcanzar todo aquello que me proponga.

Señor, hoy quiero poner en tus manos mi vida y la vida de todas las personas que amo. Te pido que nos cubras con tu amor e ilumines nuestra senda con tu luz. Susúrranos palabras de sabiduría, se calma en medio de las tormentas y dificultades y danos la voluntad y la valentía para poder salir adelante.

Por favor acompáñanos al salir de casa y en medio de todas las actividades que tengamos que realizar. Líbranos de todo mal y peligro, sé nuestro escudo protector y ayúdanos a salir victoriosos de cada batalla que tengamos que librar.

Permítenos tomar nuestras decisiones desde el amor y la bondad, para que así, nuestros actos sean agradables a Ti y poder ser un instrumento de tu obra.

Padre eterno, te quiero pedir muy especialmente que mires mi vida y la vida de mi familia, observa nuestras aflicciones y nuestras necesidades particulares. Por favor ayúdanos a encontrar las respuestas a nuestras preguntas y las soluciones a nuestros problemas. Nuestra confianza esta plenamente depositada en ti y sé que con tu ayuda, muy pronto las sombras serán reemplazadas por tu resplandeciente y hermosa luz.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración y gracias porque aquellos que me quieren ver caer, tendrán que ver como Tú me tomas en tus brazos, me levantas y me bendices, Amén.


Hacer esta oración con gratitud, fe y esperanza, te permitirá acercarte a Dios para pedirle que sea el bendiciéndote, guiándote y protegiéndote a ti y a las personas que amas, a lo largo de este nuevo día. Confía y espera en el Señor y Él te concederá las peticiones de tu corazón.


Vive este día con ilusión y alegría, pues vayas a donde vayas Dios será tu guía y tu compañía.