Oración de la llave de Jesús para la abundancia.

Amado Jesús, hoy te alabo y te bendigo por todo el amor que Tú tienes por mí, por acogerme con misericordia cuando me siento triste y por todas las bendiciones que Tú me has dado.




Gracias Jesús por mi vida, por mi hogar y por mi amada familia. Gracias porque tu mano generosa nos provee techo, vestido y alimento y aunque de manera humilde, nunca nos ha faltado lo fundamental.

Hoy me acerco hasta Ti para entregarte mis preocupaciones y necesidades, pues no puedo seguir luchando solo en mis fuerzas.

Tú mejor que nadie conoces mis angustias, mis batallas y mis deudas; es por eso que te pido que me des tu mano salvadora y me ayudes a alcanzar todo lo que necesito para salir adelante. No quiero mendigar nada a nadie, porque te tengo a Ti y Tú eres el origen de la prosperidad y la verdadera riqueza.

Por favor dame tu salud para seguir luchando en medio de mi fragilidad, dame tu sabiduría para poder tomar buenas decisiones y entrégame TU LLAVE DE ABUNDANCIA Y BIENESTAR para abrir todas aquellas puertas que durante muchos años han estado cerradas.

Señor, quiero llevar una vida digna y prospera, quiero ser una mejor persona cada día y poder compartir con mis hermanos y con todo aquel que esté pasando por alguna necesidad.

Por favor bendice mis pasos, líbrame siempre de todo mal, de las injusticias y concédeme la dicha de poder hacer las cosas bien, hacer felices a aquellos que están a mi alrededor y poder ser un humilde instrumento de tu obra.

Amado Jesús, gracias por escuchar mi oración, por entregarme tu LLAVE DE ABUNDANCIA Y BIENESTAR y gracias porque sé que Tú vas a obrar para colmar mi vida y la vida de mis seres queridos con salud, victoria, propósito y bienestar, Amén.


Hacer esta oración te permitirá acercarte a Jesús, darle gracias por todas las cosas maravillosas que Él hace en tu vida y pedirle que sea dándote la llave que abra la puertas de la abundancia y el bienestar.


Es probable que hoy estés viviendo alguna dificultad, pero debes saber que la tormenta no durará para siempre, porque los planes del Señor son perfectos y tu gran milagro ya tiene hora y fecha en el calendario, Amén.