Oración para el sábado 20 de octubre.

Amado Dios, qué hermoso es despertar cada mañana, contemplar todo lo que existe a mi alrededor y poder dar fe de tu amor, tu bondad, tu misericordia y tu compasión.



Gracias Señor todo lo que Tú me das en cada nuevo día, por el regalo de la vida, por mi amada familia, por el hogar que resguarda nuestro sueño y por los necesarios alimentos que Tú siempre llevas hasta nuestra mesa.

Hoy quiero poner en tus manos este nuevo sábado de manera confiada. Te suplico que seas Tú guiando mis pasos y mis actividades, que derrames sobre mi vida todas tus bendiciones, que me des fuerza de carácter y me hagas sentir una persona amada, valiente y capaz de superar cualquier adversidad.

Quiero que en este día seas Tú acompañándome y ayudándome a actuar de la manera más inteligente, fraternal y asertiva.

Por favor ilumina mi senda y muéstrame aquel camino bueno por el cual debo avanzar, mantenme siempre a salvo de las injusticias, de la enfermedad, de la envidia, del peligro que asecha y de aquellas personas malvadas que a través de sus acciones o sus pensamientos me quieren perjudicar.

Te pido también por todas las personas que hoy en día atraviesan por una gran dificultad, especialmente por mis familiares y mis seres queridos. Tú conoces los esfuerzos y las necesidades del mundo, por favor derrama tu bendición y permite que todo aquel que precise de ti pueda ver tu magnífica obra manifestada en su vida.

Amado Dios, tu presencia ilumina mis días, tu luz me orienta por el buen camino y tu bondad llena mis jornadas de bienestar, regocijo y esperanza. En tus manos pongo este sábado que empieza, por favor guía mis pasos, aclara mis dudas y desborda tu paz, felicidad y abundancia en mi vida, Amén.


Haz esta bella oración para darle gracias a Dios por su amor infinito, por todas las cosas buenas que Él hace en tu vida y pídele al Señor que en este nuevo sábado siga cuidando de ti, de tu familia y les conceda un día de paz, triunfo, bendiciones y felicidad.


Que el sol de este día despeje cualquier tristeza y preocupación de tu alma y que sea Dios derramando en tu hogar una lluvia de ilusiones, bienestar y abundancia, Amén.