Oración para el viernes 30 de julio de 2021.

Amado Dios, en este viernes me acerco hasta Ti para darte gracias por un nuevo día y un nuevo despertar. Gracias Señor por tus bendiciones, por la salud, por el techo que resguarda mi sueño, por mi familia y por todo lo que Tú nos brindas con amor y con bondad.




Gracias amado Dios porque Tú siempre me tomas de la mano, me llevas y me traes por buen camino, me socorres ante todo peligro y me guías y me aconsejas para que tome buenas decisiones.

Ante Ti me presento en esta mañana para decirte que mi vida es feliz porque Tú estás a mi lado; te pido que nunca te alejes de mí, pues cada día que pasa yo necesito más de tu fuerza, de tu amor y de tu presencia.

Señor, desde ahora pongo en tus manos este viernes que empieza, también mi vida y la vida de las personas que amo. Por favor danos determinación, alegría y bríndanos tu sublime compañía para poder avanzar hacia nuestras metas y grandes anhelos.

Susúrranos palabras de sabiduría y acompáñanos en cada una de nuestras actividades, danos tu protección, líbranos de todo mal y del enemigo ruin. Ayúdanos a solucionar nuestros problemas, por favor escucha nuestras suplicas y concédenos aquellos milagros por los que tanto hemos clamado.

Padre celestial, Tú conoces nuestras vidas, nuestras cargas y nuestras necesidades; te suplico que nos tomes de la mano y nos ayudes a alcanzar la dicha, la plenitud y la realización.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración y brindarme tu protección. Por favor avívame con tu poder, rodéame con tu luz, dame visión, propósito y entendimiento para avanzar siempre feliz por el camino de la vida, porque es tu gracia la que me sostiene y donde Tú estás nunca faltará absolutamente nada, Amén.


Qué grande es el amor de Dios y qué maravillosos son todos tus planes. Da lo mejor de ti y vive con confianza, pues Dios está contigo y Él te avivará y te bendecirá abundantemente.


Video recomendado del día.

Te invitamos a ver esta bella historia acerca del poder que tienen la oración y la gratitud para transformar tu vida. Puede ser que estés atravesando por alguna dificultad, pero si agradeces a Dios con esperanza y devoción, entonces florecerás: ¡gracias Dios por todo!