Oración para el sábado 4 de noviembre.

Amado Dios, qué hermoso es poder despertar cada mañana, elevar mi mirada al cielo y decirte desde lo más profundo de mi alma, GRACIAS. Gracias por este nuevo día, porque me das salud, paz y me permites vivir en alegría. Tu misericordia y bondad son infinitos y por eso te amo con el amor más puro de mi corazón.




Quiero poner en tus poderosas manos cada una de mis necesidades, de mis preocupaciones, de mis angustias y también de mis tristezas. Señor, por favor toma el control de mi vida y permite que en ella se haga siempre tu perfecta voluntad.

Por favor mira mi vida y la vida de mi familia, abrázanos si sentimos soledad, reconfórtanos en la tristeza, danos entusiasmo en la desesperanza, pero ante todo bendícenos, protégenos y guíanos en nuestro camino. Por favor acompáñanos en cada instante y nunca te separes de nuestro lado.

Amado Dios, te pido que me ayudes a crecer en la fe, que cada día aumente mi confianza y que recuerde que contigo a mi lado cada uno de mis anhelos podrá convertirse en una hermosa realidad.

De mi parte, estoy dispuesto a hacer todo cuanto sea necesario para construir mi felicidad y te pido, Padre de bondad, que seas Tú quien me presente el camino y las herramientas que debo usar.

Te suplico Señor que protejas mi vida, mi hogar y mi familia. Por favor abrázanos con tu amor y cúbrenos con tu hermoso manto de luz. Nuestras vidas son felices y dichosas porque las hemos entregado a Ti y en Ti siempre encontramos seguridad, dicha, bendiciones y consuelo.

Señor, Tú mejor que nadie conoces mi vida, mi corazón, mis luchas y mis anhelos. Por favor tómame de la mano en este nuevo día y guíame según tu voluntad. Te amo y confío en Ti y sé que Tú me darás lo mejor para mi vida, Amén.


Hacer esta oración te permitirá acercarte a Dios para poner tu vida, tus más grandes sueños e ilusiones en sus manos y pedirle que sea Él guiándote a ti y a las personas que amas por sendas de bendición y prosperidad. Confía, Dios proveerá sin límite ni medida.


Ponte de pie, declara con fe que mereces todo lo bueno en tu vida y Dios será concediéndote los anhelos de tu alma y tu corazón.