Oración de gratitud por el mes de agosto.

Amado Dios, estamos viviendo las horas finales de este mes de agosto y en este instante yo me acerco hasta Ti para darte gracias por tu amor, por tu guía y por tu compañía a lo largo de los 31 días de este mes.



Gracias Señor por haber cuidado de mí y de mi familia, gracias porque tu mano generosa nos dio todo e incluso más de los que necesitábamos y gracias por nuestro hogar, por los alimentos que Tú llevas hasta nuestra mesa y sobre todo por permitirnos llegar al final de este mes con salud y voluntad para seguir adelante.

Han pasado 31 días de triunfos, alegrías, tristezas y aprendizajes. Te agradezco por todos los momentos de este mes en que fui feliz y también te doy gracias por las pruebas y las dificultades que tuve que atravesar, pues a través de ellas pude comprender que tus tiempos y tus planes son perfectos y que cuando Tú me cierras una puerta, lo haces por mi bienestar y porque tienes cosas más grandes preparadas para mí.

Padre celestial, en este instante quiero entregarte mi vida, la vida de mi familia y todos nuestros planes para el nuevo mes de septiembre que está a punto de llegar. Te suplico que tu palabra inspire todas nuestras acciones, que encontremos nuevas oportunidades para ser mejores personas y alcanzar aquellas metas que nos hemos propuesto obtener.

Por favor cuida siempre de nosotros y de nuestros hogares, mira nuestras luchas, nuestros anhelos, nuestras necesidades y no permitas que decaigamos ante la dificultad.

Amado Dios, agosto llegó a su fin. Gracias por las metas cumplidas, por los momentos buenos y por todo lo que me hizo crecer. Confío en Ti y en tus planes, desde ahora pongo el nuevo mes de septiembre en tus manos y declaro con amor que será un mes colmado de milagros, esperanza, salud, prosperidad y bienestar, Amén.


Hacer esta bella oración te permitirá dar gracias a Dios por este mes de agosto que termina, por cada momento, por cada experiencia y desde ahora poner en sus bondadosas manos el nuevo mes de septiembre que está a punto de llegar.


Confía, Dios cuida de ti y de los tuyos y en el nuevo mes de septiembre estará con ustedes colmando sus vidas en bendiciones, esperanzas, oportunidades y prosperidad.