Oración de gratitud por el mes de julio.

Señor mío y Dios mío, las ultimas horas de este día están llegando y una vez el reloj marque la media noche, nos estaremos despidiendo de este mes de julio.



Hoy elevo esta oración hasta Ti para darte gracias por todas las cosas buenas que Tú haces en mi vida y en la vida de mis seres queridos, por tu constante compañía y por al abrigo inigualable de tu amor incondicional.

Señor, te doy gracias por cada instante vivido en este mes de julio que ya casi termina, por cada uno de los momentos en que fui feliz y también por los momentos dolorosos, pues todo el tiempo pude sentir el calor de tu abrazo y a pesar de las tristezas y dificultades, Tú nunca me abandonaste.

Hoy quiero poner en tus manos mi vida, la vida de mi familia y nuestro hogar. Por favor ayúdanos a liberarnos de la tristeza y de las cargas del pasado, déjanos ver la luz de la esperanza en medio de las tinieblas de la desilusión, guía cada uno de nuestros pasos y danos salud, oportunidades y sabiduría para poder trabajar y realizar nuestros sueños.

Señor, en tus manos pongo todos nuestros anhelos y esperanzas para el nuevo mes que está por llegar; permite que agosto esté pleno en bendición, bienestar y prosperidad.

Te pido también por todos aquellos que terminan este mes en medio de alguna tristeza o necesidad, especialmente por mis familiares y amigos cercanos; por favor escucha las suplicas que nacen de los corazones esperanzados y permite que sobre el mundo sea derramada una abundante lluvia de paz, propósito y abundancia.

Amado Dios, julio está llegando a su fin. En este mes tuve éxitos, alegrías y lecciones aprendidas. Por todo te doy gracias y desde ahora manifiesto con amor que agosto será un mes de bendición y prosperidad, Amén.


Hacer esta oración te permitirá acercarte a Dios para dar gracias por el mes de julio que está terminando y desde ahora, poner en sus milagrosas manos el nuevo mes de agosto que está por llegar. Confía, Dios te ama, Él escucha tu oración y obra con amor y generosidad.


Quizá este mes que termina haya sido de retos y pruebas a superar, pero sigo en pie y confío que con la compañía de Dios, el mes de agosto será de paz, alegrías y bendición, Amén.