Oración a Dios por un hijo rebelde.

Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti con un corazón esperanzado para darte gracias por mis amados hijos y para poner sus vidas y sus destinos de manera confiada en tus poderosas manos.



Quiero pedirte de modo muy especial por (nombre de tu hijo), pues Tú eres el único que puede corregir su camino y hacer obras extraordinarias en su vida.

Por favor dale un alma noble y transparente, libéralo de las pesadas cadenas de la rebeldía, haz un bello renacer en su vida y apártalo siempre de todo vicio, del tabaco, de las drogas y del alcohol.

Dale también inteligencia para que pueda reconocer y acercarse al amigo noble y bueno, alejarse de las malas amistades, del peligro que asecha y de los caminos sin salida.

Apártalo de la mentira, ayúdalo a reconocer el valor y la importancia de la verdad y permítenos construir una relación de amistad y confianza para que entre nosotros no existan secretos y juntos podamos alcanzar una nueva vida en paz y bendición.

Señor, te pido que seas Tú tomando a mis hijos de la mano y llevándolos por caminos buenos. Por favor sopórtalos y acompáñalos en sus obligaciones diarias, en el estudio y en el trabajo.

Dales salud, un corazón noble que pueda amar sin medida, celebra con ellos sus alegrías y sé su refugio y roca segura ante las tempestades. Guarda siempre sus pasos al salir de casa y permite que puedan descansar cada noche en el hogar con la satisfacción del deber cumplido.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración esperanzada; mis hijos son mi amor más inmenso y mi tesoro más grande; te ruego que los cuides, que tu mano preciosa sea con ellos y que sus vidas estén siempre colmadas en fe, propósitos, éxito, dicha, prosperidad y bendición, Amén.


Haz esta oración para pedirle a Dios que sea Él tocando el corazón de un hijo rebelde y pídele al Señor que corrija su camino, que transforme su vida y que le permita un renacer en obediencia, propósito, bendición y bienestar.


Entrégale a Dios la vida de tus hijos y confía, pues Él será obrando y concediéndoles una vida maravillosa colmada de sabiduría, bendiciones, entendimiento y bondad.