Oración para el miércoles 27 de junio.

Amado Dios, poco a poco la noche se ha ido aclarando y la aurora de la mañana nos anuncia la llegada de un nuevo día. Qué hermoso es poder despertar, sentir tu presencia y reconocer que Tú estás siempre a mi lado dándome la sabiduría necesaria para conducir mi vida por la senda del bien y el amor.



Señor, en este día quiero darte gracias por estar siempre presente con tus brazos abiertos y listos para acogernos en tu misericordioso corazón, gracias por prodigarnos todo lo necesario para mi sustento y el sustento de mi hogar y gracias por bendecirnos cada día y aumentar nuestra fe.

Es maravilloso vivir en medio de la certeza que da tu compañía, pues si Tú estás con nosotros, entonces nada habrá de faltarnos.

Padre celestial, en esta mañana quiero pedirte tu guía y tu protección. Por favor mira mi vida y la vida de mi familia, ayúdanos a salir siempre adelante, a cumplir nuestros sueños y sopórtanos y acompáñanos en cada una de las batallas que tengamos que librar.

Te suplico que nos orientes en nuestras actividades y obligaciones diarias, en el hogar, en los estudios y en el trabajo. Danos la fuerza y la voluntad para dar a cada instante lo mejor de nosotros mismos y concédenos un corazón noble que sea capaz de compartir, apoyar a los más necesitados y aportar en la justa medida al sueño conjunto de construir un mundo mejor.

Te pido también por todo aquel que está despertando en esta mañana con tristeza o alguna necesidad. Te pido cada persona en el mundo pueda sentir la grandeza de tu mano obrando y al mismo tiempo, pueda comprender que tus planes son perfectos y que cada cosa que sucede tiene una razón de ser.

Amado Dios, gracias por este nuevo día que sin duda será mejor y diferente al de ayer. Hoy confiaré y aceptaré los planes que Tú tienes para mi vida, porque Tú eres bueno y siempre me llevas por caminos de bendición, Amén.


Haz esta oración con devoción, fe y alegría, pues cuando te acercas a Dios con esperanza, Él escucha tu oración y obra de maneras maravillosas en tu vida.


Sé fuerte y valiente, por favor no tengas miedo y nunca te desanimes, porque Dios te ama y Él te acompañará a cualquier lugar a donde vayas.