Oración para el viernes 13 de abril.

Amado Dios, los primeros rayos del sol nacen desde oriente para iluminar el cielo y el canto alegre de las aves nos anuncia que un nuevo día está empezando.



Gracias Señor por haber cuidado de mí, de mi familia y de nuestro hogar durante la noche que ya pasó y gracias porque estoy seguro que de tu mano, este será un día de bendición, de alegría y bienestar.

Estoy convencido que Tú me creaste para ser feliz, para vivir cada momento de mi vida con fe, pasión y esperanza y no para esperar a que las cosas simplemente sucedan. Por este motivo hoy me voy a poner en pie, voy a dar lo mejor de mí y trabajaré con amor para alcanzar todas mis metas y mis grandes propósitos.

Pero mi trabajo solo podrá dar fruto si Tú estás conmigo, soportándome, dándome fuerza y sabiduría para salir adelante, aun en medio de los problemas y las dificultades.

Señor mío y Dios mío, por favor lléname de tu presencia, ilumina mi vida y la vida de las personas que amo, por favor llévanos por camino bueno, líbranos de la envidia que asecha, de la enfermedad, del enemigo malintencionado y del mal tangible e intangible.

Te suplico que seas Tú acompañándonos a lo largo de este día y que nos permitas cumplir con nuestras tareas y obligaciones de la mejor manera posible. Y si en algún momento nuestras fuerzas se llegarán a diezmar, te pido que nos cubras con tu manto, que nos rodees con tu amor y nos ayudes a vivir con nuestra confianza puesta en Ti.

Amado Dios, hoy pongo en tus manos mi vida, mi hogar, mi familia y nuestras luchas diarias. Por favor ayúdanos a salir adelante, no nos dejes tropezar ni caer ante la tentación y danos hoy y cada día tu hermosa bendición, Amén.


Hacer esta oración con fe, esperanza y devoción te permitirá acercarte a Dios y entregarle tu vida, la vida de tu familia y sus planes para este nuevo día, pedirle que les brinde su guía, su amor y su bendición y los lleve por sendas de triunfo y bienestar.


Confía, Dios te ama y en este nuevo día Él será cuidando de ti, de tus seres queridos y concediéndoles los deseos puros de su corazón.