Oración para el martes 29 de mayo.

Amado Dios, la noche ya ha terminado y ha dado paso a un nuevo amanecer y como es costumbre, yo me acerco hasta Ti en esta mañana para darte gracias por tu bondad, por tu compañía, por todas las cosas que me rodean y las bendiciones que hay en mi vida, que son un signo de tu amor y de tu maravillosa generosidad.




Gracias por mi hogar, por la salud, por el bienestar que me concedes, por los alimentos que han llegado a mi mesa, por el pan de vida que nunca falta y por el agua de bendición y de renuevo para nuestro espíritu.

Gracias Señor porque en este nuevo día puedo sentir que el cielo se abre para mí y para mi familia, que Tú estás a nuestro lado y que serás concediéndonos el aliento y la sabiduría que necesitamos para salir adelante.

Te suplico que mires nuestros anhelos, nuestras motivaciones, nuestras necesidades y que seas Tú tomando nuestra mano y ayudándonos a avanzar por el camino más conveniente a nuestros propósitos; por favor danos la fe y la fuerza para romper toda cadena de tristeza, de enfermedad, de ansiedad o de necesidad.

Te pido también por aquellas personas que reciben este nuevo día en medio de una aflicción o alguna angustia, especialmente por mis seres queridos. Por favor derrama tu luz y tu amor sobre el mundo y permite que siempre florezcan la ilusión, la justicia y la felicidad.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración y por obrar a mi favor. Tus planes son perfectos y Tú conoces aquello que es más conveniente para mí, por eso hoy me entrego a Ti con toda confianza y te pido que se haga tu voluntad hoy y todos los días de mi vida; porque solo con tu compañía podré vivir alegría, bendición y prosperidad, Amén.


Hacer esta oración con fe y devoción te permitirá acercarte a Dios para entregarle tu vida, tus ilusiones y pedirle que te acompañe y te soporte en todas tus actividades de este nuevo día.


Acércate a Dios con ilusión y confianza, pues Él te ama y quiere lo mejor para tu vida. Es posible que en ocasiones aparezcan pruebas y dificultades, pero sigue adelante con alegría, pues Dios tiene grandes cosas preparadas para tu vida.