Amado Dios, ayúdame a crecer en tu amor.

Amado Dios, en este instante me acerco hasta Ti, pues sé que solo en Ti puedo encontrar la paz y el cambio que anhelo para mi vida. Tú conoces mi corazón y mis pensamientos, Tú eres un Dios de renuevo y esperanza y por eso te pido que ilumines mis días, que me ayudes a alzar vuelo como el águila que surca los cielos y que seas Tú alejando de mi todo mal físico, emocional o espiritual.




Padre celestial, te suplico que me ayudes a alcanzar aquellos cambios que tanto anhelo, por favor llévate la tristeza y reemplázala con alegría, llévate la escasez y reemplázala con abundancia y llévate el dolor y reemplázalo con fe.

Permíteme despertar en cada nuevo amanecer con pensamientos optimistas y ayúdame a ver el mundo con los ojos de un niño curioso, con amor, ilusión, bondad y esperanza.

Ayúdame a recordar que siempre estoy bajo tu protección y tu amparo y aunque me encuentre atravesando por la más fuerte de las tormentas, de nada habré de temer, pues Tú eres roca firme y quienes en Ti se resguardan, siempre estarán seguros.

De mi parte trabajaré todos los días con fuerza y dedicación, y al mismo tiempo dejaré todo en tus manos con una confianza inquebrantable, porque sé que la victorias y las grandes bendiciones son para aquellos que creen y se comprometen.

Señor, gracias por escuchar mi oración y gracias porque Tú siempre me abrigas con tu manto, me iluminas con tu espíritu, me llenas con tu presencia y me avivas con tu amor.

Amado Dios, gracias sin cesar te doy por la vida, por tu bondad y por tu paz que llena mi alma. Mi futuro y mis anhelos están en tus manos, te pido que reines siempre en mis días y seas Tú guiándome por sendas de gozo, victoria, paz y bendición, Amén.


Hacer esta oración con ilusión, fe y devoción te permitirá acercarte a Dios para poner tu vida en sus manos y pedirle que sea Él transformando tu corazón, ayudándote a crecer y a avanzar en felicidad, dicha, paz y bendición.


Camina siempre con pasos firmes en fe y optimismo, pues Dios te cuida, te guía, te protege y Él obrará cada día y a cada instante con bondad y generosidad.