Oración para eliminar las ataduras y abrir caminos.

Amado Dios, creador del cielo y de la tierra, dueño de mi alma y mi corazón, hoy me acerco humildemente hasta ti y pongo en tus manos mi vida, todo lo que soy, y todo lo que amo. También quiero darte gracias por tu infinita bondad, pues Tú siempre me provees todo lo que necesito y aunque no soy millonario, a mi familia nunca le ha faltado el pan de alimento, el vestido y un humilde hogar donde resguardarnos en cada noche.




Señor, en esta oración elevo a ti una petición que nace desde lo más profundo de mí ser: por favor ayúdame a salir adelante, a progresar con mi familia y a atender nuestras responsabilidades.

Te pido que nos des fuerza cuando nos sintamos desfallecer, que seas Tú eliminando las envidias y las malas intenciones de personas rencorosas y que tu mano abra caminos de vida, esperanza y prosperidad.



Por favor, mantente siempre cerca de nosotros y susúrranos palabras de sabiduría para que cada una de nuestras actividades y obligaciones salgan bien, cúbrenos con tu manto para avanzar seguros por el hermoso camino de la vida y danos fuerza, coraje y fe para enfrentar nuestras batallas.

Padre celestial, permite que tu gracia y amor nos acompañen y guíen siempre nuestros pasos por el mejor camino, apártanos de todo mal, del falso amigo, de las ataduras que nos limitan y de las palabras malintencionadas que pretenden afectarnos y hacer daño.

Señor, termino esta oración lleno de gratitud, porque Tú siempre estas a nuestro lado llenando nuestra vida de ilusión y grandes bendiciones. Te ruego que nos ayudes a vencer cualquier dificultad, a liberarnos de toda atadura y a avanzar en cada nuevo día por valles de calma y frescas aguas, hacia nuestros sueños, metas y anhelos, Amén.


Hacer esta oración con devoción, esperanza e ilusión te permitirá acercarte a Dios y pedirle que sea Él liberándote de las ataduras impuestas, de las malas personas y de los malos pensamientos; y en su lugar te ayude a avanzar salvo y feliz por el camino de tus sueños.




Confía, el poder de Dios es sin igual y Él te ayudará a construir una vida de felicidad, dicha, bendición y salvación.