Oración por todos los niños.

Amado Dios, el día de hoy me acerco hasta Ti, seguro de que mi oración será escuchada, para elevar una plegaria sincera por todos los niños del mundo. Te ruego que seas Tú cubriéndolos con tu manto, los libres siempre de todo peligro, de las personas malvadas y de todo cuanto pueda dañarlos.




Quiero pedirte por todos los niños del mundo, en especial por aquellos que pasan por algún tipo de necesidad, por aquellos que han tenido que crecer en medio de la guerra, por los que padecen de hambre o por aquellos que desde muy niños han tenido que jugar a ser adultos.

Te pido por los niños de oriente y de occidente, por aquellos que conocen la calidez de un abrazo y también por esos que anhelan unas manos que los protejan.

Por favor colma a los niños del mundo de fuerza y bienestar. Permíteles crecer saludables, mantenlos de salvo de todo accidente y enfermedad que pudiera dañarlos; y si hubiese infantes que están enfermos o que sufren, rodéalos con tu luz y llévate contigo todo dolor y toda tristeza.



Amado Dios, te pido también que bendigas a toda la infancia con creatividad, con valentía y con abundancia. Dales dotes de buena voluntad, de disciplina y control. Ayúdales a aprender y a convertirse en grandes personas y buenos ciudadanos. Dales un alma noble y un corazón compasivo para que sean ellos los gestores del gran cambio que necesita la humanidad.

Dales discernimiento y conciencia y ayúdalos a respetar la naturaleza y toda tu hermosa creación.

Dales también un corazón noble que pueda amar sin límites y comprender las diferencias. Que sean tolerantes ante las frustraciones y sensatos en las victorias.

Amado Dios, hoy elevo una oración por todos los niños del mundo, por los que son y los que vendrán, por favor bendícelos siempre con tu amor y tu bondad y que tu misericordia sea siempre con ellos, Amén.


Hacer esta oración con devoción y esperanza te permitirá acercarte a Dios y pedirle que sea Él bendiciendo y protegiendo a todos los niños del mundo. Confía, Dios siempre escucha tu oración y la responde con hechos.




Ten fe, pues Dios es bondadoso y el obrará colmando la vida de los niños de amor, calma, valentía y entendimiento.