Hermosa oración para el martes 5 de septiembre.

Amado Dios, en los albores de este día martes me acerco hasta Ti para decirte desde el fondo de mi alma, GRACIAS. Gracias Señor por el hermoso regalo de la existencia, gracias porque a cada instante puedo sentir tu maravillosa obra en mi vida y porque Tú me cuidas, me guías, me proteges y me das todo e incluso más de lo que necesito.




Hoy despierto lleno de alegría e ilusión, y antes de iniciar con mis actividades, quiero poner en tus santísimas manos este nuevo día, todos mis anhelos, mis preocupaciones y también mis necesidades.

Padre celestial, te ruego que orientes mis pasos, que cuides de mí, de mi familia y de mis amigos; Por favor protégenos de cualquier peligro, danos salud y ayúdanos en nuestros proyectos. Abrázanos y llénanos de fuerza en los momentos de dificultad, danos sabiduría para superar las pruebas y fe para seguir adelante aun en medio de las adversidades.

En tu misericordia depositamos nuestra vida y confiamos en que serás Tú dándonos tu bendición, supliendo nuestras carencias, tomándonos de la mano y llevándonos por caminos llenos de esperanza, dicha y prosperidad.

Solo Tú sabes lo que vivimos y lo que nuestro corazón tanto ansia, pero tus planes son perfectos y Tú conoces bien lo que es mejor para nosotros. Por eso hoy, con toda nuestra confianza y devoción ponemos nuestra existencia en tus manos, por favor ayúdanos, danos esperanza y que siempre se haga tu divina voluntad.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración y porque sé que serás Tú abriendo caminos de dicha, dándome bienestar y tu hermosa bendición. Hoy viviré pleno y lleno de ilusión, porque sé que Tú estás conmigo y donde Tú estás nunca falta absolutamente nada. Avívame, guíame, inspírame y líbrame siempre de todo mal, Amén.


Hacer esta hermosa oración con un corazón lleno de fe e ilusión, te permitirá acercarte a Dios para darle gracias por el sublime regalo de la vida y pedirle que sea Él derramando bendiciones en tu vida y la vida de tu familia, llevándolos por camino seguro y protegiéndolos siempre de todo mal.


Confía, Dios te ama, Él siempre escucha tu oración y su gracia y su bondad estarán contigo a cada instante.