Oración en las dificultades económicas.

Amado Dios, bondadoso creador del universo, hoy me acerco hasta Ti con una súplica que nace desde lo más profundo de mi corazón: Tú conoces mi vida y mis necesidades, te pido que seas Tú ayudándome a solucionar las dificultades económicas que me afligen.




Tú dotaste la tierra de riquezas suficientes para el bienestar de todos aquellos que en ella habitamos. Te pido que vengas en nuestra ayuda y que en los corazones de la humanidad florezca el sentido de la justicia, de la honestidad y da la caridad.

Por favor colma mi vida de sabiduría para poder tomar buenas decisiones, fortaleza para seguir adelante aun en medio de las adversidades, voluntad para seguir adelante trabajando por mis metas y una fe inquebrantable para reconocer que los sacrificios de hoy son la base de mi bendición de mañana.

Acompáñame en mis jornadas de cada día y permite que a través de mi trabajo pueda alcanzar los recursos que tanto necesito.

Amado Dios, por favor ilumíname con tu luz, rodéame con tu amor y permanece siempre a mi lado. Ayúdame a sembrar mis campos hoy, para mañana poder tener una abundante cosecha. Por favor manifiesta sobre mi vida tu providencia paterna, ayúdame Señor.



Te pido también que cuides a mi familia, que confiadamente espera de Ti el pan de cada día. Por favor danos techo, salud, abrigo y esperanza. Fortalece nuestros cuerpos y dale serenidad a nuestra vida, para que así, podamos corresponder más fácilmente a tu amor divino.

Ayuda Señor también a todos aquellos que hoy sufren algún tipo de necesidad, no permitas que se pierdan en la desesperanza y ayúdalos a alcanzar sus propósitos, porque Tú eres bueno y todo poderoso.

Amado Dios, gracias por escuchar mi oración y gracias porque sé que Tú serás dándome los milagros por los cuales tanto he suplicado, Amen.


Hacer esta oración con fe y esperanza te permitirá acercarte a Dios, para exponerle tus dificultades económicas y pedirle que sea Él dándote sabiduría, voluntad y fortaleza para salir adelante y guiándote por sendas de dicha y prosperidad. Confía, Dios te ama y Él cumplirá su palabra en tu vida.




Dios es prosperidad y generosidad, su bondad no conoce limite y Él te acompaña a cada instante.