Oración para el domingo 15 de octubre.

Amado Dios, en este nuevo domingo que me regalas, me acerco a Ti, con un corazón lleno de fe y esperanza para darte gracias por cada una de las bendiciones que me diste en el transcurso de la semana.




Qué hermoso es ser tu hijo y sentir tu maravillosa presencia. Gracias por la vida, por la salud, por mi familia, por los alimentos que hay en mi mesa y por el aire que respiro. En este día quiero servir con alegría, sembrar con bondad y esperar confiadamente.

Amado Dios, de mi parte quiero ofrecerte cada una de mis palabras y de mis acciones. Por favor guíame con tu luz para poder tomar buenas decisiones, cúbreme con tu manto de amor para vivir una vida plena y dame un corazón noble, para así poder dar lo mejor de mí a cada instante y ayudar con alegría al hermano necesitado.

Padre eterno, hoy quiero poner en tus benditas manos mi vida y la vida de todas las personas que amo, por favor mira nuestros anhelos, también nuestras tristezas y te suplico que seas Tú quien oriente nuestros pasos, nuestras acciones y nuestras decisiones.

Por favor danos sabiduría para elegir correctamente, fuerza para mantenernos firmes aun en medio de las dificultades y fe para comprender que tus tiempos son perfectos y que quien a Ti recurre con amor, muy pronto encontrará respuestas a sus peticiones.

Amado Dios, en este nuevo domingo estoy vivo, estoy sano y lleno de fe y esperanza. Saldré a vivir este día lleno de ilusión y esperanza porque confío en tu palabra y en cada una de tus promesas.

Por favor no me desampares ni un solo instante y permíteme llegar al final del día con la satisfacción del deber cumplido. Gracias por escuchar mi oración y porque sé que Tú cumplirás las peticiones de mi corazón, Amén.


Hacer esta oración con gratitud y alegría te permitirá acercarte a Dios para darle gracias por todo su amor y bondad y poner en sus manos este nuevo domingo, día de descanso y recogimiento. Confía, Dios te ama y Él colmará tu vida de hermosas bendiciones.


Vive con regocijo y esperanza, pues en este día Dios será contigo respaldándote y ayudándote a convertir tus metas en dulce realidad.