Oración para el domingo 23 de diciembre.

Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti, lleno de ilusión y alegría a darte gracias por cada uno de los favores que Tú me das, por permitirme la dicha de vivir un día más y por cada una de tus bendiciones. Yo soy una persona feliz porque Tú estás conmigo, por favor nunca te apartes de mi vida, pues a cada instante yo necesito más y más de tu presencia.




Padre Celestial, pongo este nuevo domingo en tus amorosas manos, por favor ilumíname a cada instante, muéstrame el mejor camino y si por algún motivo llegará a caer, dame tu mano y ayúdame a ponerme nuevamente en pie.

Gracias porque sé que Tú nunca me abandonas y que con tu inmensa misericordia me das luz y esperanza aun en medio de la tristeza y me llenas de fuerza para seguir adelante.

Señor, en este nuevo día dejo en tus manos mi vida y la vida de mi familia. Confío en Ti y te suplico que seas abrazándonos con tu amor, cubriéndonos con tu manto y colmando nuestros caminos de tu paz, tu sabiduría y tu bondad. Por favor toma nuestras manos y llévanos por sendas de victoria y bendición.

Y si se llegará a presentar alguna situación difícil, permítenos recordar que siempre hay una solución a cada problema y que aquellas pruebas que debemos enfrentar son para superarlas y avanzar hacia el futuro siendo más sabios y mejores personas. Hoy y siempre caminaré seguro y lleno de confianza en tu nombre, pues sé que contigo a mi lado no habrá obstáculo que no pueda superar ni anhelos que no pueda alcanzar.

Amado Dios, Tú conoces mis sueños, mis ilusiones, mis alegrías y también mis tristezas. Te pido que en este nuevo día me des tu amor, tu sabiduría y tu compañía. Bendíceme a mí y también a todas las personas que hagan esta oración, cuídanos y danos la dicha de vivir en triunfo, paz, bienestar y realización, Amén.


Hacer esta oración al iniciar tu día te permitirá acercarte a Dios, agradecerle por las hermosas bendiciones con las que Él colma tu vida y pedirle que sea guiándote y protegiéndote a ti y a los tuyos en esta nueva jornada.


Confía, Dios te ama y en este nuevo domingo Él estará contigo, tomando tu mano, acompañándote y prosperándote con amor.