Oración para el sábado 13 de octubre.

Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti con mucha alegría porque no cabe duda que día tras día Tú estás en mi vida colmando cada espacio con tu maravillosa presencia y bendiciendo mis pasos al andar. Gracias por todo tu amor y tu bondad, gracias por ser mi guía, mi compañía y gracias porque eres Tú mi generoso proveedor.




Gracias por darme la oportunidad de abrir mis ojos a tu hermosa creación y te pido que en este nuevo día cuides de mí y de mi familia y no permitas que nada malo nos pase. Por favor rodéanos con tu amor y cuídanos en todo momento, permítenos salir victoriosos de cada una de nuestras batallas, danos salud y líbranos de toda enfermedad.

Señor, por favor permítenos sentir tu sublime presencia en nuestras vidas, camina a nuestro lado, bríndale paz a nuestros corazones y alivio a nuestras almas. En este nuevo día ayúdanos a concretar todos nuestros planes y metas trazadas.

Permítenos también la dicha de ser un instrumento de tu obra y ayudar a aquellos que nos necesitan, pues pocas cosas nos acercan tanto a Ti, amado Dios, como auxiliar a nuestros hermanos.

Quiero poner en tus manos este nuevo día, todas mis intenciones y anhelos. Te suplico que me colmes de entendimiento y sabiduría para hacer cada una de mis tareas de la mejor manera posible.

Te pido también, Padre Celestial, que seas Tú librándome del enemigo y de toda persona que quiera hacerme daño, pues si Tú estás conmigo entonces nadie podrá levantar su mano contra mí. Y si por algún motivo tuviese que superar alguna prueba, dame la fortaleza para salir adelante y avanzar agradecido por todo lo que Tú me das.

Gracias amado Dios por escuchar mi oración y gracias por este nuevo día, que en tu nombre estará lleno de gozo, alegría amor y prosperidad, Amén.


Hacer esta oración con amor y fe te permitirá acercarte hasta Dios para agradecer cada una de las bendiciones con las que Él colma tu vida y la vida de tu familia y pedirle que sea luz, guía y protección en este nuevo sábado que empieza.


Confía y espera en su nombre, pues Dios te ama y Él te concederá todas las peticiones sinceras y nobles de tu corazón.