Oración para el domingo 22 de octubre.

Señor, hoy me acerco hasta Ti, lleno de amor y regocijo a decirte GRACIAS. Gracias porque Tú me guías, me proteges y me libras de todo peligro, le das paz a mi corazón cuando hay alguna tristeza y estás siempre a mi lado celebrando mis alegrías y mis victorias.




Gracias también amado Dios por el sol que ilumina este nuevo amanecer. Permite que en este nuevo día todos los seres seamos inmensamente felices, que recordemos que tu bondad es infinita, tus planes son perfectos y que cada cosa que estamos viviendo es necesaria para nuestro crecimiento personal y espiritual.

Señor, en este domingo, día de reposo, reflexión y fe, te pido que seas la fresca fuente que conforta mi vida y la vida de mi familia. Por favor protege nuestro hogar de todo mal, ilumínanos con tu hermosa luz y por favor llena nuestros días de maravillosas bendiciones y sabiduría.

Por favor permite que hoy crezca nuestra fe, se multipliquen nuestras fuerzas, se renueve nuestra energía y que las puertas de la prosperidad se abran de par en par.

Y si por algún motivo hubiese alguna tristeza o preocupación en nuestra mente, te suplico que seas Tú susurrándonos a nuestro oído palabras de esperanza y aliento, para así permanecer firmes aun en medio de las dificultades confiando en que muy pronto todos los problemas tendrán una solución. Amado Dios: qué hermoso sentir tu compañía a cada instante.

Señor, en tus benditas manos pongo este día que empieza. Por favor bendice mi hogar y mi familia y permite que nunca nos falte salud, techo, alimentos, amor, paz, tu hermosa presencia y protección.

Gracias por que Tú siempre escuchas y respondes a nuestra oración, por favor nunca te alejes de nuestras vidas, pues cada día que pasa necesitamos más de ti, Amén.


Hacer esta oración lleno de fe, esperanza y gratitud, te permitirá a cercarte a Dios para poner en sus manos tu vida, la vida de tu familia y todo lo que hagas en este nuevo día. Confía, todo aquello que sube al cielo en forma de oración ha de regresar a tu vida en forma de hermosa bendición.


Luce una hermosa sonrisa y vive con un corazón en paz, pues Dios ya vio tu vida y Él te concederá los anhelos de tu alma.