Oración para el sábado 25 de noviembre.

Amado Dios, hoy despierto lleno de entusiasmo y alegría a darte gracias por el nuevo día. Tú eres un proveedor bondadoso y generoso y es gracias a Ti que tenemos la vida, la salud, nunca faltan alimentos en mi hogar y hoy me puedo despertar a sembrar con amor las semillas que me darán frutos en el día de mañana.




Gracias por el sol que brilla y por todas las hermosas bendiciones con las que Tú colmas mi vida. Por medio de esta oración quiero poner en tus manos mis anhelos, mi destino y todas mis obligaciones.

Señor, cada nuevo día que pasa necesito más de Ti. Te suplico que mires mi vida y mis necesidades. Dame la fuerza y la sabiduría para alcanzar mis objetivos, enséñame a ser paciente, humilde, justo y bondadoso.

Por favor orienta cada uno de mis pasos, pues yo confío en Ti y en tu palabra y sé que Tú me llevas por sendas de éxito, dicha y prosperidad. Padre, nunca te apartes de mi vida, pues cada día que pasa necesito más de Ti.

Señor de bondad, otórgame la dicha de vivir una vida tranquila, plena, prospera y abundante. Ayúdame a obrar con buenas intenciones que nazcan desde lo más profundo de mi corazón, permíteme ser una persona justa y haz que aquellos que se acerquen a mí también puedan experimentar un poco de tu divina presencia.

Te pido también por mi bienestar y por el bienestar de mi familia. Por favor mantennos a salvo de todo mal, de las injusticias, de las palabras que lastiman y del enemigo mal intencionado.

Amado Dios, Qué bello es poder empezar cada día con la seguridad de que Tú escuchas mi oración y otorgas respuestas a mis honestas suplicas. A tu poderoso nombre encomiendo cada una de las actividades que haga en este día, pues confío en Ti y en tus promesas, Amén.


Hacer esta oración, con un corazón lleno de fe y esperanza, te permitirá acercarte a Dios para poner en sus manos este nuevo día y todo lo que hagas en él. Confía, cuando Dios está contigo cosas maravillosas suceden a cada instante.


Vive con ilusión y expectación, pues Dios siempre escucha tu oración y puedes confiar en que siempre verás su mano y su obra en tu vida.