Oración por mi trabajo.

Amado Dios, en este día me acerco hasta Ti para darte infinitas gracias por mi trabajo, por medio del cual gano el sustento para cubrir mis necesidades y las necesidades de las personas que amo.




Gracias por brindarme salud y energía para cumplir cada día con mis obligaciones, gracias porque Tú eres mi compañero en toda actividad y siempre estás junto a mi velando para que todo salga bien.

Amado Dios, te ofrezco este nuevo día, mi trabajo, mis sueños, mis anhelos, mis luchas, mis penas y también mi alegría. Que todo lo que haga en el día de hoy sea para tu honra y tu gloria.

Señor, te pido que me concedas sabiduría para poder hacer bien mis labores, valor para no desesperar en medio de las adversidades, honradez para ser transparente y no caer en tentación e integridad para dar siempre lo mejor de mí. Padre eterno, por favor bríndame la gracia de poder amarte y servirte con todo mi corazón.



Te pido también Señor para que tu hermosa luz ilumine las ciudades y sus fábricas y talleres, el campo y a todas las personas que en el trabajan, las escuelas, las minas, las oficinas, el mar y también el hogar de cada trabajador.

Por favor evita toda tragedia o calamidad y permite que al terminar la jornada todos puedan volver a sus casas al feliz reencuentro con sus familias.

Por favor Señor, libérame y libera a todos del abuso, de las envidias o de los malos tratos. Haz que en mi trabajo impere la comprensión, el respeto, el compañerismo y la unión. Te pido que todo aquel que trabaje con desaliento se reanime y permanezca en tu cuidado y protección.

Ayúdanos padre para ver el trabajo como un gran regalo y bendición y permítenos alcanzar nuestras metas a través de él. Gracias Señor por mi trabajo y porque Tú escuchas mi oración. Confío en ti y en tu palabra, mis ilusiones están en tus manos, Amén.


Hacer esta oración con fe y gratitud, te permitirá acercarte a Dios para poner en sus manos tu trabajo. Confía, Dios te ama y Él estará contigo acompañándote e iluminándote en tu jornada y todas tus responsabilidades.




Confía, Dios te ama, te cuida y Él será guiándote en tus labores y ayudándote a alcanzar tus metas.