Oración para el domingo 22 de abril.

Amado Dios, es un nuevo día, los primeros rayos del sol asoman por el cielo y el trinar de las aves anuncia la llegada de un bello amanecer.




Hoy quiero darte infinitas gracias, porque me regalas el maravilloso don de la vida, porque me das salud y fuerzas y porque Tú siempre estás a mi lado, guiándome, bendiciéndome y llenando mi vida con tu hermosa presencia.

Gracias amado Dios por tus instrucciones, por todo tu amor, pero sobre todo por la maravillosa enseñanza del valor de la fe, porque a través de ella, puedo lograr cualquier cosa que me proponga; porque una fe inquebrantable es el inicio de todas las grandes conquistas.

Por ese motivo, este nuevo día lo viviré lleno de esperanza y alegría, dando a cada instante lo mejor de mí, haciendo mi trabajo con amor y dedicación, compartiendo con mis hermanos y siguiendo tu palabra.

Señor, Confío en Ti y en tus promesas, por eso sembraré en mi campo con amor y serás Tú quien me provea una hermosa cosecha.

Padre eterno, te pido que cuides mis pensamientos, mis palabras, mis acciones y también mis omisiones. Toma el mando de mi vida y enséñame con tu luz divina el buen camino que me ha de llevar al maravilloso destino que Tú has planeado para mí.

Mis ilusiones y mis esperanzas están puestas en Ti Señor, porque Tú eres un Dios bueno, bondadoso y caritativo, porque tu voluntad es perfecta y porque si estoy contigo de nada habré de temer.

Gracias amado padre por escuchar mi oración y gracias por todas las cosas maravillosas que Tú vas a hacer en mi vida, porque mientras sean tus hermosas manos las que me sostengan, no habrá mal que me alcance, envidia que me derrumbe y ni prueba que no pueda superar, porque solo Tú llenas mis días de alegría y porque confío en que Tú cumplirás tu palabra en mi vida, Amén.


Hacer esta oración en las primeras horas de la mañana te permitirá acercarte a Dios para poner en sus manos tus actividades, tus planes y también tus anhelos. La oración es la manera más eficaz de tener una vida llena de dicha y prosperidad, pues Dios obra en tus días.


Confía y vive en este día con esperanza e ilusión, pues Dios ha escuchado tu oración y Él te concederá los pedidos de tu corazón.