Oración para el martes 17 de octubre.

Amado Dios, hoy justo cuando los primeros rayos del sol anuncian la llegada de un nuevo día, me acerco ante Ti, lleno de esperanza y confiado en que mi oración será escuchada, para pedirte que en este nuevo día me tomes de la mano y me guíes por caminos seguros de bendición, éxito y de prosperidad.




Señor omnipotente, si Tú estás conmigo, no habrá ninguna situación que pueda derrumbarme, no existirá envidia o mala intención que me alcance y tampoco habrá problema que no pueda solucionar, porque Tú eres justo, bueno y bondadoso y colmas mis días de paz, alegría y bienestar.

Por eso te pido Señor, que todo lo que haga durante este nuevo día sea iluminado por tu maravillosa luz y que con cada nuevo amanecer, mi fe se fortalezca, porque sin ella no podré verte, no podré disfrutar de tus regalos y no podré gozar de la vida eterna.

Lleno de fe y confianza en Ti, saldré a vivir este día con amor y alegría. Daré lo mejor de mí a cada momento y serán cada una de mis acciones como semillas que germinarán y habrán de dar un hermoso y bendecido fruto. Permíteme ser un instrumento de tu obra y llena mi mente de entendimiento y mi corazón de bondad, para poder ser útil a los demás.

Y si en medio de mi jornada existiese algún problema, por favor dame la fortaleza para seguir adelante aun en medio de las dificultades y ayúdame a recordar que las grandes bendiciones se esconden atrás de las grandes pruebas, porque es tu grandeza la que me sostiene y es tu amor infinito mi mayor inspiración para salir adelante.

Amado Dios, por favor permite que en este nuevo día todo me salga bien, y por donde vaya encuentre dicha, bendiciones y prosperidad, porque Tú Señor, siempre estás conmigo y donde Tú estás nunca falta absolutamente nada, amén.


Hacer esta oración con fe y alegría te permitirá aproximarte a Dios para poner en sus manos el día que está iniciando y pedirle que sea Él quien te guíe, te guarde y te lleve por sendas de triunfo, dicha y bienestar. Confía a Dios tu jornada, Él cumplirá sus promesas en tu vida.


Vive este nuevo día con alegría, respira profundo, ponte de pie y ve por todas las hermosas bendiciones que Dios ha preparado con amor exclusivamente para ti.