Oración por la salud.

Amado Dios de infinita bondad, hoy vengo ante Ti a darte gracias por mi vida, por la dicha de haber despertado esta mañana a tu creación y a elevar ante ti una oración por la salud, seguro de que mis suplican serán escuchadas y en Ti hallarán respuesta.




Amado Dios, hoy me presento ante Ti de rodillas, pues Tú no conoces de imposibles, para pedir por mi salud y por la salud de todas aquellas personas que hoy están pasando por alguna enfermedad.

Por favor cúbrenos con tu manto de sanación y cura cada una de las células enfermas de quienes ante Ti clamamos. Te pido que rompas las cadenas de todo malestar y a quien hoy en día este soportando problemas de salud, lo liberes, lo vuelvas sano y salvo, todo en tu maravilloso y poderoso nombre señor.

Te pido también señor, que seas Tú caminando al lado de quienes han decidido recorrer el camino de la transformación y la sanación. Llena de fuerza y valor a quienes hoy soportan tratamientos médicos y permíteles mantener intacta su fe, pues a través de la fe es que ocurren los grandes y maravillosos milagros.



Amado Dios, para Ti no hay imposibles y no existe enfermedad que no puedas sanar; porque Tú señor, le diste movimiento al paralitico, hiciste ver al ciego y que venciste a la muerte para liberarme del pecado.

Por eso elevo mi clamor para pedirte que me bendigas a mí y a mi familia con un cuerpo sano. Aleja de nuestro hogar toda enfermedad y habita con nosotros, llenando nuestras vidas de salud, entendimiento, bendiciones y prosperidad.

Porque tu amor es infinito, y porque todo aquel que eleva oración ante Ti siempre ve tu obra en su vida, te doy gracias amado Dios. Porque la salud será conmigo y con los míos y porque los que están enfermos muy pronto serán salvos y sanos, te doy infinitas gracias Señor. Que en el cielo y en la tierra se haga siempre tu maravillosa voluntad, Amén.


Hacer esta oración con amor y fe te permitirá acercarte a Dios para pedirle que restituya tu salud y la de cualquier persona que se encuentre padeciendo enfermedad. Confía, Dios es un Dios de amor y te quiere sano, dichoso y prospero.




Dios escucha tu oración y la sabe contestar. Sé feliz y espera en paz, pues Él será concediéndote las peticiones sinceras de tu corazón.