Amado Dios, ayúdame a ser más feliz.

Señor de infinita misericordia, hoy me presento ante Ti, porque siento que necesito dejar atrás las cadenas que me atan al pasado, disfrutar del presente y surgir hacia el futuro, caminando a tu lado por sendas de dicha, bendición y prosperidad.




Todo aquello que alguna vez dolió, las decepciones que he sufrido, todo aquello que un día me hirió, las lágrimas que derramé y aquellas cosas que quiero olvidar ya son parte de mi pasado, han quedado atrás y te las entrego a Ti Señor.

También te pido perdón si algún día te he decepcionado. He cometido errores, pero los acepto, intento solucionarlos y no voy a permitir que se vuelvan a repetir.

Amado señor, es en Ti donde están mis esperanzas y mis más grandes anhelos, hoy te entrego mi vida para que todo se haga bajo tu voluntad y en tu tiempo perfecto.

Algunas veces he caído, también he llorado, pero yo no me rindo. Confío en tu palabra y sé que si Tú estás conmigo, nadie podrá contra mí.



Sé también que serás Tú quien me permita aprender de mis errores y levantarme con más fuerza y sabiduría, para así poder sonreír cada nuevo día, pues son tus bendiciones las que alegrarán mi vida.

Señor, en este día te entrego mi destino. Confío en que esta oración que nace desde lo más profundo de mi corazón será escuchada por Ti; te pido que me tomes de la mano y guíes cada uno de mis pasos, para que así, me lleves por sendas de dicha, paz, plenitud y bendición.

Amado Dios, hoy suelto mi pasado, disfruto mi presente y aquí y ahora agradezco todo lo que tengo, todo lo que soy y todas las maravillosas bendiciones con las que Tú haz de colmar mi vida, Amén.


Hacer esta oración con sinceridad y fe te permitirá acercarte a Dios, para pedirle que se lleve las historias tristes del pasado y llene tu vida con nuevos momentos de dicha, amor y prosperidad. Confía, Dios cumplirá su palabra en tu vida.



La felicidad verdadera viene de Dios. Confía, pues Él será colmando tu vida de alegría y bendición.