Oración para bendecir el hogar.

Amado Dios, hoy te abro las puertas de mi hogar para que habites en él, lo libres de todo mal y lo colmes de bendiciones. Hoy entrego a Ti Señor esta casa que Tú algún día me concediste. Te pido que entres en ella y te lleves todo mal, angustia o tristeza. Que la oscuridad sea reemplazada por el cálido destello de tu intensa luz y que en adelante solo reine la comprensión, la salud y la prosperidad.




Padre celestial, yo te abro las puertas de este tu hogar, para que lo habites y bendigas con tu infinita misericordia y bondad. Haz de esta, mi humilde morada, tu lugar protegido, porque con tu protección de nada habré de temer.

También te pido Señor, por aquellos quienes aquí moramos. Guíanos por camino bueno y de ventura. Cada vez que salgamos de nuestro hogar, por favor protégenos de los asedios y amenazas del mundo exterior y permitenos regresar a casa con la satisfacción del deber cumplido.



Llénanos de amor y sabiduría que nos permitan seguir adelante y salir victoriosos de los retos del día a día, y al terminar la jornada, permítenos reunirnos nuevamente en nuestra casa a dar testimonio de tu entrañable bondad. Aleja las discusiones y los malentendidos y permítenos ser una familia feliz donde solo exista amor.

Con mi corazón lleno de gratitud porque sé que has escuchado los clamores de este, tu humilde siervo, te doy las gracias padre celestial, creador del cielo y de la tierra. Confío en que tu manto de bendición y amor infinito se pasará sobre mi hogar y mi familia, alejando todo malo.

Señor de luz, mi alma se deleita de saber que eres su padre, y que reinas y moras en su hogar. Porque eres bueno e infinitamente misericordioso y porque quien se acerca a ti con humildad y fe encuentra respuesta a sus suplicas, te doy gracias señor. Amén.


Haz esta oración con fe y alegría para alcanzar bendiciones, amor, seguridad, entendimiento y prosperidad a tu hogar y para todos aquellos en él habitan. Esperamos que puedas gozar de la obra de esta hermosa oración en tu vida.




Confía, Dios te ama y Él colmará tu hogar de dicha y prosperidad. Porque su bondad es infinita y su amor no tiene igual.