Oración para el miércoles 21 de febrero.

Amado Dios, hoy me levanto, tengo salud, tengo vida, tengo miles de bendiciones y miles de razones para darte gracias. Te agradezco por el descanso que me has otorgado y por permitirme ver la luz de un nuevo amanecer. Te doy gracias de corazón por la comida que pones en mi mesa, por el techo que me protege y por las personas que amo.




También, Amado Dios, te pido que en este nuevo día que comienza camines a mi vera y alejes de mi todo mal y peligro. Por favor guía mi andar y haz que en el camino que recorra hoy día no de un solo paso en falso. Tú serás la verdad que me oriente a lo largo de estas horas, la energía y fuerza para afrontar cada reto.

Por favor dame valor, paz, sabiduría y hazme un instrumento de tu obra. Permíteme ser comprensivo, paciente y bueno.

Señor, pongo en tus manos este nuevo día, todas mis ilusiones, mis problemas y mis necesidades. Tú sabes lo que es mejor para mí, que se haga siempre tu voluntad.

Te pido que hoy me guíes por la senda que me lleva a alcanzar mis sueños. Otórgame la dicha de vivir una vida plena, prospera y abundante.

Padre, en este nuevo día permíteme solo obrar con buenas intenciones, otórgame la gracia de ser justo y haz que los que se acerquen a mí sientan tu presencia. Vísteme de tu bondad, señor, y permite que durante este día, yo refleje tu amor misericordioso. Hoy mi ser se rige bajo tu divina voluntad señor, ayúdame a ser instrumento de amor.

Inicio mi día con la certeza de que mi oración ha sido escuchada y que quien a Ti se acerca con humildad y esperanza recibe respuesta a sus suplicas. A tu santo nombre encomiendo cada una de las cosas que haga hoy día y sé que con tu santa y amorosa protección no tengo nada que temer. Amén.


Hacer esta oración con fe permitirá sentir que Dios camina a tu lado a lo largo del día, colmándote de victoria, paz y prosperidad. Esperamos que puedas sentir la obra de esta oración milagrosa en tu vida.


Confía y vive este nuevo día con alegría, pues Dios escucha las oraciones que nacen del corazón y responde llenando tu vida de bendición.